Seleccionar página
Apertura, asombro y creatividad:El efecto de la llamada “disolución del ego”

por | Jun 14, 2022

Las drogas psicodélicas clásicas (psilocibina, DMT, LSD y mescalina) reducen la actividad de la red de conexiones que tenemos acerca de nosotros mismos y deja más espacio a la apertura y conexión con el ambiente y con los demás. Esto explica el poder terapéutico de estas sustancias.

Se le llama red neuronal por defecto (DMN, Default Mode Network) a una interconexión de regiones del cerebro que están asociadas con funciones introspectivas como la autorreflexión y la autocrítica. El aumento de la actividad de la DMN se correlaciona con nuestra capacidad de imaginar estados mentales en otros, de planificar a largo plazo, y el ejercicio de pensar en el futuro y pasado, por ejemplo.

El funcionamiento de la DMN se considera esencial para la conciencia cotidiana normal pues permite no aprender de cero cada día, sino saber dónde estamos, quiénes somos, cómo funcionan las cosas que usamos, etc. (en las personas que padecen Alzheimer esta red neuronal se presenta desregulada y se correlaciona con la desorientación en el tiempo y pérdida de un tipo de memorias). 

En las personas sanas esta red se torna más activa durante el reposo o cuando la atención está sin dirigir hacia un estímulo externo. Así se aprecia al someter a una persona a una resonancia magnética: se le pide que ponga la mente en blanco, estando sin moverse ni ver nada. Las imágenes muestran cómo la mente comienza a divagar por las distintas regiones que se iluminan. 

Por el contrario, la DMN se encuentra en sus niveles más bajos de actividad cuando la persona se concentra en tareas específicas como tratar de mantener la vista en un objeto en movimiento o resolver acertijos; así como en actividades que no involucran memoria autobiográfica o autorreflexión, sino que están centradas fuera de uno mismo. 

¿Por qué sería un aporte reducir la intensidad de esta red neuronal por defecto?
La hiperactividad en ciertas regiones de la DMN se ha correlacionado con rumiación excesiva, en personas con depresión severa. Esto significa pensar permanentemente en fracasos, soledades, decisiones pasadas, en el propio sentir, lo cual es un modo de pensar sintomático de la depresión. Esta hiperactividad de la DMN también se observa en los trastornos obsesivos compulsivos y los trastornos de ansiedad, diagnósticos donde las personas entran en espirales de pensamientos negativos acerca de sí mismos, igual que en la depresión. 

Este tipo de pensamiento se convierte, con el tiempo, en un patrón de pensamiento. Es decir, el cerebro se habitúa a pensar de esa forma y cada vez se cierra más a distinguir estímulos en el ambiente que pudieran entregarle algo de “oxígeno” o buenas noticias. Por ejemplo, si la persona piensa que no tiene amigos y constantemente se está dando a sí mismo los motivos de ello, difícilmente podrá darse cuenta si alguien a su alrededor se comporta de manera cariñosa.

En estas personas, atenuar la intensidad de la red neuronal por defecto o DMN contribuye a su bienestar y una manera de lograrlo es usando sustancias psicodélicas clásicas. 

“Los estudios de imágenes cerebrales sugieren que cuando se absorben los psicodélicos, disminuye la actividad en la red neuronal por defecto. Como resultado, el sentido del yo parece cerrarse temporalmente y, por lo tanto, las cavilaciones pueden disminuir. Los estados cerebrales observados muestran similitudes con los estados de meditación profunda, en los que se produce una mayor actividad en vías que normalmente no se comunican. Este proceso se ha comparado con la desfragmentación de una computadora y creemos que esta podría ser una de las razones por las que los niveles de ansiedad y depresión parecen reducirse”, explica Simon Ruffell, Psychiatrist and Senior Research Associate at King’s College London.

A esto se le llama la disolución del ego: una disminución en la intensidad de las conexiones que giran en torno a uno mismo, autorreferentes, y una mayor actividad en las vías que nos hacen poner el foco afuera, la referencia en el ambiente y no en nosotros. Comienzan a tener lugar conversaciones más abiertas y libres entre regiones del cerebro que normalmente se mantienen separadas. 

Esto, además de observarse en imágenes, se ve en la conducta de las personas mostrando una mayor flexibilidad psicológica, lo que significa capacidad de adaptación, conexión con el presente, curiosidad, capacidad de distinguir creencias que nos limitan y reacciones que no nos hacen bien, etc.  

¿Por qué esta flexibilidad psicológica? Porque en un estado de disolución del ego se produce un gran «zoom out» en el cual la persona comienza a ver las cosas a un nivel macroscópico. Ya no se percibe como un individuo aislado de la vida que se desarrolla a su alrededor, sino que se siente  interconectado con todo a través de la red de la vida. No es una experiencia lógica, sino más bien una experiencia de reconexión. Esto explica que algunas personas describan experiencias místicas durante el tiempo en que la droga está activa. 

Este “zoom out” también permite que la persona se distancie de sus propias referencias, memorias e ideas preconcebidas. Se ha visto en experimentos que una persona que ha consumido psilocibina recientemente tiende a reaccionar con menos angustia y estrés ante una situación de desaire social. Puede pensar “Ya, ok, no me saludó. Qué pena” y seguir adelante, en lugar de activar una cascada de pensamientos negativos asociados a anteriores situaciones de rechazo.

Otras formas de atenuar la red neuronal por defecto o DMN
Meditación: Personas que practican meditación profunda logran disminuir los pensamientos autorreferenciales durante la práctica. 

Acupuntura: Se ha demostrado que la actividad de la DMN decae posiblemente porque el estímulo del dolor distrae la mente de los pensamientos del pasado, el futuro y uno mismo.

Antidepresivos: Fármacos como el escitalopram mejoran la regulación del procesamiento autorreferencial y favorecen la orientación de la atención hacia los estímulos externos.

Psicoterapia: La conversación y análisis guiados por un terapeuta especializado permite distinguir la causa de nuestros pensamientos y encontrar nuevas maneras de relacionarnos con uno mismo y el ambiente.

Reflexión: El conocimiento y análisis de nuestras reacciones y emociones también permite avanzar en flexibilidad. Cultivar el “Midsight” o capacidad de mirar la propia mente, como propone Daniel Siegel. 

Fuentes: 

Psilocybin and the Default Mode Network

https://www.synthesisretreat.com/psilocybin-and-the-default-mode-network

Psychedelics and the Default Mode Network


Otras noticias

Share This