Lo que no cuenta el documental How to Change Your Mind

por | Jul 28, 2022

La docuserie de Netflix no aconseja cómo escoger a un buen terapeuta, mezcla la arista histórica con la recreacional y la médica, y muestra solamente testimonios exitosos, sin dar cuenta de la complejidad real del camino de cada una de esas personas.

Imagen de psychedelicspotlight.com

Este documental fue esperado con ansias por personas e instituciones del mundo de los psicodélicos. Y, sin dudas, es de por sí un aporte por encontrarse en una plataforma tan masiva y accesible como Netflix, acercando el tema a un público amplio y diverso. 

Sin embargo, sin quitarle mérito sobre todo a Michael Pollan y su saber, la serie dejó insatisfechos a muchos. Primero, porque la manera en que narra los datos es algo confusa; y, segundo, porque no habla de las precauciones que deben tener las personas que se interesan en usar sustancias psicodélicas.

Son cuatro capítulos: 1. LSD; 2. Psilocibina; 3. MDMA; y 4. Mescalina. En cada uno Michael Pollan narra el uso histórico de la sustancia e investigaciones antiguas (de la era anterior a Nixon, quien agregó estas sustancias a la lista de prohibidas para cualquier uso). También entrevista a personas que han participado en ensayos clínicos, muestra grabaciones de personas en viaje psicodélico y muchas imágenes que buscan recrear lo que se “ve” mientras se está bajo el efecto de estas sustancias. 

Lo más potente de la serie son los testimonios de personas que narran cómo luego de una terapia asistida con alguna de estas sustancias su vida mejoró de manera radical. Por ejemplo, un hombre que padecía TOC y no podía vivir en paz ni disfrutar a su hijo debido a la intensidad de sus pensamientos obsesivos. O una mujer mayor poseída por un miedo a la muerte que la acompañaba desde que fue diagnosticada de cáncer. Ambos son participantes de ensayos clínicos y, en ese contexto, fue su experiencia con la sustancia. 

¿Información que confunde o aclara?

A nivel guión o narrativa, la serie no coopera a la comprensión de cada sustancia. Tal vez por pretender abordar demasiado o tal vez por querer integrar la historia con las distintas posibilidades de uso, puede confundir más que iluminar al espectador. Y a nivel de datos, la serie no ahonda en las precauciones y protocolos que deben seguirse para tener una experiencia segura y positiva. Tampoco explica la complejidad que significa un ensayo clínico de este tipo: la cuidadosa selección de los pacientes para controlar los riesgos, las sesiones previas a la sustancia que preparan a la persona y permiten que se genere un lazo de confianza con los terapeutas, etc.

Como dice James Hallifax de Psychedelic Spotlight: “Desafortunadamente, hay un gran problema con esta adaptación del trabajo de Michael Pollan. Al mostrar solo las historias de éxito, después de ver cuatro episodios, un espectador que no conoce el tema puede tener la impresión de que las medicinas psicodélicas son una panacea”.

“Quiero ser claro”, continúa Hallifax. “Por supuesto que hay grandes motivos para emocionarse con la terapia psicodélica que involucra compuestos como la psilocibina, MDMA, LSD y mescalina, pues ha ayudado a sanar a muchas personas que luchan contra sus demonios. Pero no funcionan en todos. A menudo, incluso en los ensayos más exitosos, la terapia asistida por psicodélicos solo ayuda a que hasta un tercio de las personas entren en remisión de síntomas. En otras palabras, las historias de éxito total que vimos en How to Change Your Mind, aunque son muy reales, no son el resultado más común. Con mayor frecuencia, se ayuda a los pacientes —a veces sustancialmente— pero no logran librarse de sus enfermedades. Y a algunas personas no les ayuda en absoluto”.

Ajustar expectativas y dar a conocer posibles riesgos

Junto con mostrar que las sustancias psicodélicas no son magia ni entregan beneficios a todas las personas, muchos investigadores han mostrado preocupación respecto del “Harm Reduction”. Significa reducción de daños y es una perspectiva y una estrategia para enfrentar el consumo de sustancias de manera de reducir las consecuencias negativas para la salud, sociales y legales asociadas, de acuerdo a la definición de la Psychedelic Association of Canada.

Esa perspectiva y estrategias corren tanto para las sustancias legales como para las ilegales, pues se sabe de los daños que produce el uso inapropiado de sustancias validadas para su uso médico. 

Joshua White es fundador de Fireside Project, entidad dedicada a la educación en torno a los psicodélicos, apoyo a la salud pública en estas temáticas y la promoción de prácticas seguras. Explica que lo esencial no es el uso mismo de la sustancia sino las aristas relacionadas: para qué quiero tener la experiencia, cómo es mi vida y qué aspectos está en mis manos mejorar independiente de las sustancias que pudieran ayudar, a quién tendré por acompañante en este camino de psicodélicos y apertura, qué pienso qué puede emerger de mí en esta experiencia, etc. 

Por otro lado, White enfatiza en que la experiencia con sustancias psicodélicas es distinta en cada persona, no como sucede con un remedio para el dolor de cabeza. La sustancia desencadena una apertura y una neuroplasticidad en la persona y ahí comienza el verdadero efecto que no puede saberse con antelación. Algunas personas experimentan soledad, miedo, piensan que van a morir… Entonces, es esencial tener al lado a una persona que pueda contener, decirle que es normal, darle algo que pueda necesitar. 

“Eso no significa que haya malas experiencias, sino que muchas son experiencias desafiantes para la persona. Y puede ser muy enriquecedor si se está en el lugar adecuado y con la asesoría adecuada”, señala White, lo que se llama set&setting de la experiencia. “Las sustancias psicodélicas son herramientas poderosas que pueden beneficiar enormemente a la persona y, por lo mismo que son poderosas, tienen riesgos y deben usarse con gran responsabilidad”. 

A White le parece que en los medios actualmente se exalta la curación y la emoción, pero no se muestran las precauciones que es necesario tener:

  • Qué sustancia es mejor usar y de dónde proviene
  • Cuánto puede durar el efecto y cuál es la dosis apropiada para cada persona
  • Si existen contraindicaciones. Por ejemplo, una persona que ha sido diagnosticada de un trastorno mental debe averiguar y asesorarse muy responsablemente; o si se está tomando medicamentos consultar con un especialista para saber cómo interactúan las sustancias.
  • Sin esas precauciones, la persona puede quedar en peor estado después de la experiencia psicodélica.
  • También, si no se trata de un ensayo clínico (donde existe un protocolo muy seguro), es necesario chequear al terapeuta para confirmar su formación y vocación de acompañamiento. 
  • Si algo en la vida nos tiene inquietos o nos hace sufrir, comenzar por reflexionar e intentar hacer los cambios que están en nuestras manos. El autocuidado es el comienzo de cualquier viaje hacia el bienestar.

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